ME DIRIJO A VOSOTROS
Lo que os llega desde lo alto como Mi Palabra solo puede ser evaluado verdaderamente por aquellos que ya han podido ser iluminados en su pensamiento por su espíritu interior … Ellos reconocerán que es un conocimiento que, sin duda, eclipsa la sabiduría terrenal, que no puede compararse con el conocimiento intelectual, que brota de la fuente primordial de luz y verdad y que jamás podrá ser reemplazado por el conocimiento terrenal. Se requiere una mente despierta para poder juzgarlo, pues se trata de ámbitos completamente distintos a los que el ser humano intelectual se le permite echar un vistazo, en comparación con los ámbitos que el ser humano busca de explorar.
Para el ser humano intelectual, tal conocimiento parece innecesario e inútil porque es indemostrable … Y, sin embargo, es lo más importante, el bien más preciado que un ser humano puede adquirir en la Tierra, pues es imperecedero y sigue al ser humano hasta la eternidad … Y quien llama este conocimiento su propiedad, verdaderamente pronto habrá alcanzado su objetivo en la vida terrenal, no ha vivido en vano en la Tierra, pues debe … para poder recibir tal conocimiento … también haber logrado cierto grado de madurez espiritual; debe haber encendido el amor en su interior, que es el propósito y el objetivo de la vida terrenal.
Es la Palabra de lo alto la que transmite Mi amor hacia vosotros, una luz … el ser humano ya no vaga en la oscuridad del espíritu; ya ha recuperado una cierta cognición que una vez fue suya, y ahora puede aumentar continuamente este grado de cognición, porque su espíritu le impulsa dentro de sí mismo a establecer un vínculo cada vez más íntimo Conmigo, lo que inevitablemente le llevará a un grado de madurez cada vez mayor.
Es “sabiduría” la que se os transmite desde lo alto, y para reconocerla, es necesario vivir en el amor; de lo contrario, el espíritu que hay en su interior no se despierta, el que le concede la comprensión para las “sabidurías”, las que son de origen divino. Por lo tanto, todo aquel que recibe Mi Palabra, que se siente interpelada por ella, que reconoce la voz del Padre y, por ende, Su voluntad, y la obedece, puede considerarse afortunado … porque Mi Espíritu ya obra en él, de lo contrario carecería de cualquier entendimiento y rechazaría Mi Palabra.
Pero Yo sé quién está abierto a ello, quien anhela la sabiduría divina, quien está tan íntimamente conectado Conmigo que Yo Mismo puedo dirigirme a él a través de Mi Palabra, transmitida por Mis mensajeros. Y todo se aclarará cada vez más en su interior, porque sé lo que desea saber y dónde se le puede dar aclaración. Porque conozco los corazones de los Míos, y verdaderamente alimento y doy de beber a todos los que tienen hambre y sed y se dejan saciar por Mí …
Y sus almas sentirán la bendición cuando una luz brille sobre ellas desde lo alto, cuando lleguen a la cognición … cuando Mi obrar y gobernar será comprensible para el alma, obras que siempre tienen como único fin la perfección de Mis hijos, quienes deben superar su prueba final de voluntad en la vida terrenal. Y esto es lo que quiero hacerles comprensible, para que conozcan su misión en la Tierra y ahora se esfuercen voluntariamente por llegar a Mí … apoyados por Mi fuerza y gracia, que reciben con cada Palabra que oyen, que resuena en ellos desde lo alto y solo pueden percibir cuando el espíritu ha despertado a la vida … Entonces reconocerán Mi amor inconmensurable, y entonces Me devolverán este amor y serán Míos por toda la eternidad …
Amén